//Los billetes de Bs. 500 venían en burro
Billetes de Bs. 500

Los billetes de Bs. 500 venían en burro

Con apenas seis meses de atraso, llegaron a Venezuela 75 millones de billetes de 500 bolívares, lo cual equivale a 37 mil 500 millones de bolívares.

Según informó el presidente del Banco Central de Venezuela, José Khan, los billetes llegaron de Inglaterra en un avión. Sin embargo, nosotros creemos que el vuelo en realidad despegó en Trinidad o en Bogotá, y que los billetes fueron traídos en cargamentos de tracción animal desde las islas británicas hasta el continente americano. O sea, los trajeron en burro.

Es eso, o en diciembre nos mintieron.

El 12 de diciembre del año pasado el presidente Nicolás Maduro anunció la desmonetización del billete de Bs. 100, con el fin de “darle un golpe certero a las mafias” que operan (siete meses después, siguen operando) en la frontera colombo venezolana, y que usan el papel moneda venezolano para falsificar dólares sobre él, afectando además la economía venezolana.

El anuncio desató un caos en pleno diciembre, del que hablaremos en otra entrada, pero basta con decir que el 19 de diciembre, después de que muchísima gente, con mucho esfuerzo y tras hacer colas interminables, logró cambiar sus billetes de 100 en los bancos nacionales, Maduro anunció que el billete seguiría en vigor.

En ese mismo período, la contización del dólar paralelo pasó de Bs 4 mil a 2 mil 500, para luego rebotar hasta Bs. 4 mil 500. Quienes hayan tenido el instinto, la suerte o hayan estado al tanto de la movida, pudieron comprar dólares a Bs. 2.500, para luego venderlos a 4.500. La ganancia neta es del 80%. ¡Una pelusa!

Pero volvamos al tema del cono monetario. Ese mismo día, Maduro anunció que el 15 de diciembre entraría en circulación el billete de Bs. 500.

Pero los billetes no llegaron. Los aviones en que venían se quedaron en sus aeropuertos de origen. El 18 de ese mismo mes, Maduro explicó que en un  acto de sabotaje, habían atrasado la llegada del billete y que entrarían en vigencia enseguida.

Como los precios de las cosas seguían aumentando y para comprar cualquier tontería se requería de una gran cantidad de billetes de 100, la ansiedad de los venezolanos por tener papel moneda de mayor denominación crecía. Dos semanas más tardes, el 6 de enero, repitió el anuncio, esta vez en otro tono, solicitando la mayor comprensión por parte del pueblo.

¿Y DÓNDE ESTÁN?

Es cierto que los billetes de Bs 500, 1000, 2000, 5000, 10000 y 20000 entraron en vigencia, pero eran tan pocos, tan escasos, que cuando alguien conseguía uno, lo fotografiaba y lo enviaba por whatsapp a sus amistades para que vieran que era cierto que existían. Llegaron muy pocos, absolutamente insuficientes para cubrir las necesidades de una economía en la que los precios crecen brutalmente. Los cajeros automáticos siguen dispensando billetes de Bs 100 hasta hoy, 30 de junio de 2017.

Además, ningún cajero entrega más de Bs 4 mil en una sola transacción, porque NO PASAN más de 40 billetes por la ranura. Para que los lectores internacionales se den una idea, un kilo de zanahorias cuesta Bs. 8 mil; es decir, que si no tienes la suerte de haber encontrado uno de los escasos billetes de 10 mil o 20 mil, necesitarás 80 billetes de los que salen del cajero automático para pagar UN KILO de zanahorias.

El drama se hace aún mayor si se toma en cuenta que los cajeros de bancos distintos al propio sólo dispensan Bs. 600. No alcanza ni para comprar un chocolate. Algunos cajeros, no todos, permiten hacer hasta 5 transacciones, con lo que se pueden sacar Bs. 3 mil en total. Poco menos de medio kilo de zanahorias.

Por otra parte, cabe preguntarse: si los billetes del cono monetario anterior, es decir, de 2 a 100 bolívares, fueron impresos en Venezuela por nuestra Casa de Moneda, ¿por qué tuvimos que imprimir los nuevos en Inglaterra?

Para cerrar este vergonzoso asunto, finalmente llegó una cantidad decente de billetes. Khan dice que los cajeros utilizados por la banca privada para el depósito y retiro, se están ajustando para que se empiece a procesar el nuevo cono monetario.

Seis meses más tarde. Sólo seis meses. ¡Eficiencia o nada!