//Brasil y tabú: ¿arte o pedofilia?

Brasil y tabú: ¿arte o pedofilia?

En Brasil se acusa de pedofilia a los responsables de una exposición de arte que involucra desnudez y la participación de adultos o menores de edad con el consentimiento de sus padres.

Brasil es un país vecino y con unos valores culturales similares (aunque claramente no idénticos) a los del resto de Suramérica, donde se ha desatado una gran polémica alrededor de la exposición de una niña a la desnudez masculina, encarnada en el artista Wagner Schwartz.

 

Wagner interactúa con cualquier persona que asista
Wagner interactúa con cualquier persona que asista

La obra de Wagner consiste en colocarse desnudo en el medio de un salón y hacer de muñeco humano; es decir, permitir que la gente lo mueva a su antojo, que lo manipulen y coloquen en la posición que les parezca más apropiada. Es una evocación a la obra “O bicho” (El Bicho) de Lygia Clark.

En algún punto de la exposición, que lleva varios días, apareció una mujer acompañada de su hija pequeña, y ambas jugaron con el muñeco humano, y alguien las grabó en video y las publicó, generando un escándalo que involucra temas como censura, pornografía, pedofilia, moral, familia y hasta religión.

 

Lo que ha ocurrido podemos verlo en el siguiente video que, por cierto, es publicado por un grupo religioso. Es importante tener en cuenta que en Brasil las iglesias protestantes al estilo “Pare de sufrir” son muy poderosas.

 

 

 

Las opiniones más conservadoras plantean que el artista y la madre de la niña son pedófilos, por incitar a la chiquilla a establecer contacto con un adulto desnudo y exigen penas de prisión para los involucrados.

No obstante, hay varias cosas que destacar:

  1. No hubo contacto sexual de ningún tipo; la niña apenas tocó una de las pantorrillas del modelo.
  2. La situación contaba con muchos testigos y en ningún momento el artista buscó el contacto; él simplemente estaba haciendo lo mismo que hizo durante varios días: permitir que lo manipulasen como a un muñeco.
  3. La única persona desnuda en el lugar era el artista.
  4. La niña asistió al lugar junto a su madre y vivió la situación siempre bajo su consentimiento.

También es importante señalar que a pesar de su nombre alemán, (en realidad se llama Wagner Miranda Schwartz) se trata de un coreógrafo y bailarín 100% brasileño, así que podemos dar por descartadas las diferencias culturales como causante del malentendido.

¿Pedofilia o machismo?

Cada vez que me encuentro con una situación de esas en las que se pone en tela de juicio la moral de la gente a partir de la relación desnudez / sexo, la hago pasar por el tamiz de la inversión de roles; es decir, invierto los sexos de los involucrados para ver qué pasa.

Imaginen la escena pero ahora se trata de un niño de 4 años, quien toca una pantorrilla de la muñeca humana, sin contacto sexual. Simplemente la toca, y la modelo está desnuda. Examinemos ¿qué tanto nos molesta ahora la situación?

 

Niños pintan a una modelo desnuda
Niños pintan a una modelo desnuda

Sin importar su respuesta, la realidad cotidiana es que los niños varones de esa edad manipulan el cuerpo femenino total o parcialmente desnudo con muchísima frecuencia. Con mucha más frecuencia que las niñas manipulan el cuerpo masculino. Esto genera un desequilibrio importante en la formación de niños y niñas.

No sé en Brasil, pero en Venezuela es de lo más común que los niños entren hasta los ¿6 años, quizá? al baño de mujeres en donde, por supuesto, interactúan con mujeres adultas, algunas de ellas en estado de semidesnudez.

Nadie arma un escándalo cuando un niño tiene acceso -publicidad e Internet mediante- a los atributos femeninos en su máximo esplendor. Lo que se protege con increíble celo es la inocencia de las niñas, mientras que a los varones se les expone abierta y tranquilamente a una presión sexual que ciertamente no necesitan.

Entonces nos encontramos ante una situación en la que se enseña desde muy tierna edad que las niñas deben ser protegidas y los niños no. ¿Hasta cuando convalidaremos esa doble moral?

El tabú facilita la pedofilia

Un amigo brasileño escribe en su muro, que traduzco parcialmente:

“Un amigo profesor de música entró al baño en su escuela a orinar, y se sacó el pene. Cuando menos se lo esperaba, apareció una alumna de la escuela, de 10 años, pidiéndole que se lo mostrara. Él le dijo que no y ella insistió en que tenía muchas ganas de verlo.
Entonces él le preguntó: ‘¿por qué no le pides a tu papá que te muestre?’ y ella contestó que su papá no lo hace.
Esa niña tendrá muchas preguntas que responder por su cuenta, a causa de la vergüenza de su papá. 
Aquí en casa me he duchado con mis niñas desde que eran bebés. Ya lo vieron, lo apretaron, mataron su curiosidad. El pene de su papá no es otra cosa que una lengua colgante en medio de una mata de pelo. Ellas no van a tener una curiosidad que las lleve a una situación delicada. Saben que todos los niños tienen uno y que no hay nada raro en ello. La gente crea tabúes y con ello más problemas para la sociedad”

Yo creo que ese amigo brasileño tiene mucha razón y añado: ¿y si ese profesor hubiese sido un pedófilo? ¿no habría tenido la oportunidad perfecta para hacer de las suyas? ¿quién ha arrimado con su actitud conservadora a esa niña hasta una situación de riesgo que, además, propicia ella misma? ¡Es ella quien busca a OTRO adulto para que la enseñe!, todo porque su padre no lo hace.

Quien escribe ha practicado el nudismo familiar desde hace más de 12 años, y en esos grupos hay personas de todas las edades, sexos, colores, y formas. El nudismo permite que los niños entiendan a temprana edad que los cuerpos humanos son distintos entre sí y de muchas maneras.

El nudismo familiar naturaliza el cuerpo
El nudismo familiar naturaliza el cuerpo

Hay humanos jóvenes, viejos, musculosos, flacos o gordos; hay gente oscura y gente rubia. Hay personas con cicatrices; hay personas a las que les falta una pierna o un brazo. Los niños son capaces de entender sin demasiadas complicaciones todas esas realidades y, sin duda, sufren menos traumas cuando se enfrentan una vida sexual activa.

Por qué no es pedofilia

 

La sexóloga brasileña Caroline Arcari, conocedora de las leyes y de la sociedad brasileña, plantea, no obstante, otros puntos a considerar:

“Es necesario pesar los pros y contras de llevar a un niño a espectáculos así. ¿Cuáles son los beneficios? ¿Ella tiene edad suficiente para entender la teoría de la exposición? Los responsables saben orientarla respecto a las preguntas que pueden surgir durante la interacción? La franja etaria de la niña permite que ella comprenda el contexto de la desnudez y sepa diferenciar esa situación de otras que pueden involucrar desnudez en un contexto de abuso?”

Todas estas preguntas son perfectamente válidas y muy pertinentes. Ella misma aclara en otra parte de su texto, disponible AQUÍ en su idioma original (portugués), lo siguiente:

“La muestra en sí no es abusiva ni erotizada. Tampoco hace apología a la pedofilia (deseo sexual por los niños), ¡entiendan eso! La propuesta de este texto no es criminalizar el arte ni hablar de censura. ¡Es hablar de educación sexual!”

Ciertamente, en la muestra no hay incitación al sexo, ni al erotismo, ni a forma alguna de sexualización del cuerpo. Por otra parte, si los padres no están de acuerdo con que sus niños interactúen con otros cuerpos desnudos, basta con que no asistan a este tipo de exposiciones o no se hagan nudistas.

Curiosamente, la misma sociedad que penaliza el contacto de las niñas con el sexo opuesto, juega constantemente a hipersexualizar a las niñas a través de concursos de belleza, muñecas con atributos femeninos exagerados o modelados para la publicidad y el mercadeo, así como cientos de actitudes cotidianas que las introducen rápidamente en el mundo de los adultos.

 

El mensaje que reciben las niñas es muy confuso
El mensaje que reciben las niñas es muy confuso

Sin embargo, vale la pena recordar el caso de la escolar y el profesor de música. El acceso a la sexualidad cruda a través de Internet y otros medios muy difíciles de controlar expone a los niños a situaciones de riesgo constantemente, así que es mejor que, lo que vayan a ver y aprender, se les enseñe en casa.