//Dictadura, alergia y Jumanji

Dictadura, alergia y Jumanji

Al gobierno de Venezuela se le acusa constantemente de ser una dictadura. Acá creemos que hay un importante desbarajuste en el sistema gubernamental, pero… ¿de verdad es una dictadura o es algo distinto? Veamos…

En la entrega anterior, referida a la medida de casa por cárcel para Leopoldo López, comentamos que el Poder Público en Venezuela está dividido en cinco poderes y no en tres, como en la democracia tradicional.

A los conocidos Ejecutivo, Legislativo y Judicial se suman el Poder Electoral, encargado de organizar los procesos comiciales y de ofrecer los resultados; y el Poder Moral, idea rescatada del ideario de Simón Bolívar, y que está conformado por la Fiscalía General de la República, la Contraloría General de la República y la Defensoría del Pueblo.

 

División del Poder Público en Venezuela / AFP
División del Poder Público en Venezuela / AFP

 

La independencia y equilibrio de esos poderes están muy bien resguardados en el articulado de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela (CRBV) de 1999. Es importante tener en cuenta que la existencia de tantos poderes no evita la preponderancia de unos sobre otros. Por ejemplo, el Legislativo, unicameral, puede destituir al presidente si tiene mayoría absoluta. También es el Legislativo el encargado de nombrar a los miembros del Consejo Nacional Electoral (CNE), y a los magistrados del Tribunal Supremo de Justicia (Poder Judicial).

De este modo, a pesar de que el país cuenta con una larga tradición presidencialista, e incluso caudillista, desde 1999 controlar el poder Legislativo se convirtió casi en un requisito para poder gobernar al país. También es cierto que antes de 1999 el bipartidismo reinante había firmado un pacto de gobernabilidad conocido como Pacto de Punto Fijo, que garantizaba la paz y, claro está, la permanencia de esos dos partidos en el poder.

 

Chávez el dictador

La aparición de Chávez en la escena política comenzó a cambiar todo eso. Al desgaste de los partidos tradicionales se sumó el masivo apoyo a la nueva opción que representaba el comandante. Así, arrasó en las elecciones de diciembre de 1998, en 1999 se promulgó una nueva constitución y en el año 2000 se renovaron todos los poderes.

Hubo 15 elecciones durante su gobierno
Hubo 15 elecciones durante su gobierno

El chavismo volvió a arrasar en las presidenciales, pero las elecciones legislativas quedaron muy divididas y en esa etapa el Ejecutivo debió maniobrar muy bien para evitar la inhabilitación del presidente.

Durante el período de gobierno del Comandante Chávez, uno de los planteamientos centrales de la oposición fue que los poderes actuaban de manera coordinada, bajo un mando único. Con base en este supuesto, se planteaba que había una dictadura con un barniz democrático.

Sin embargo, fue Chávez el derrocado durante 47 horas mediante un golpe de Estado en abril del año 2002. Los militares implicados en el golpe fueron absueltos por el Tribunal Supremo de Justicia, que alegó en su sentencia que tales militares (y esto es textual) “estaban preñados de buenas intenciones”.

 

Carmona disolvió los cinco poderes y no lo llamaron dictador
Carmona disolvió los cinco poderes y no lo llamaron dictador

La oposición siguió planteando que no había separación de poderes y en 2005 se negó a participar en las elecciones legislativas, aduciendo que el CNE obedecía instrucciones directas del partido de gobierno. El resultado fue obvio: 100% de los diputados para el chavismo. La oposición siguió planteando que no había separación de los poderes, así que estábamos en dictadura.

Durante la “dictadura” de Chávez (1999 – 2013) se celebraron en Venezuela quince procesos electorales, de los cuales el chavismo sólo perdió uno, que procuraba instalar el modelo de Estado Comunal por medio de la reforma constitucional. Al respecto, el dirigente opositor Gerardo Blyde planteó que ahora “la CRBV es de todos, porque el chavismo la aprobó y la oposición impidió que la modificasen.

Estas elecciones en particular, sirvieron para reivindicar la neutralidad del CNE, que desde 2005 era acusado de ser parcial. Hasta que en 2008 hubo regionales y el chavismo volvió a mantener la ventaja.

 

Dictadura con alergia

En el período de gobierno del presidente Maduro ambos factores políticos parecen haber desarrollado una aguda alergia a los procesos electorales y sólo ha habido dos.

El primero fueron las elecciones municipales de 2014, que se realizaron sólo en los municipios San Diego (Carabobo) y San Cristóbal (Táchira), porque sus alcaldes se vieron involucrados en los hechos violentos que también afectaron a Leopoldo López, quedando sus cargos vacantes. Las alcaldesas electas son sus esposas.

Sólo una elección nacional en cuatro años
Sólo una elección nacional en cuatro años

 

El segundo son los comicios parlamentarios de 2015, que también venció la oposición, esta vez con amplio margen. Habían logrado 112 escaños, y con 110 se obtiene la mayoría calificada. No obstante, los dirigentes opositores parecen haber entendido que acaparaban todo el poder político nacional al lograr la mayoría en el Legislativo.

La sorpresa fue que se encontraron irregularidades en el conteo correspondiente al estado Amazonas y, tras muchos trámites legales, se declaró nulo el resultado, afectando a tres diputados y quedando la oposición con sólo 109 diputados.

No era grave, si efectivamente habían ganado, sólo había que repetir la experiencia de las municipales de 2014 (donde el pueblo aseguró la continuidad de los alcaldes al elegir a sus esposas), para obtener nuevamente esos tres cargos. Los electores no cambian de opinión de un día para otro.

 

Dicen que no hay libertad de prensa.
Dicen que no hay libertad de prensa.

 

 

Entonces apareció la alergia electoral: envalentonada y frustrada por perder la mayoría absoluta, la oposición se negó a repetir las elecciones, y…

  1. Juramentó a los tres diputados de Amazonas.
  2. Desatendió el llamado del TSJ de retirar a esos tres diputados.

La respuesta provino del mismo TSJ, que declaró a la AN en desacato, con lo que ninguno de los 109 diputados retiene poder alguno. Ahora todo el legislativo está inhabilitado y sus decisiones son nulas e írritas desde su origen.

La oposición aún tuvo energías y arrogancia (o alergia electoral) como para atrasar sus planes de llamar a referendo revocatorio presidencial, vía legal para acortar el mandato de Maduro y, en vez de hacerlo en enero, prefirió forzar las cosas y declaró al presidente inhabilitado por estar “ausente de su cargo”, a pesar de que ejercía sus funciones normalmente.

En julio, finalmente, alguna clase de antihistamínico surtió efecto y la MUD solicitó ante el CNE la activación del referendo revocatorio. Lamentablemente, al iniciar el proceso tan tarde, el revocatorio quedaría en una fecha posterior al cuarto aniversario de la toma de poder de Maduro, con lo que, por ley, de perder el revocatorio, la presidencia quedaría en manos del vicepresidente.

Pero también hay irregularidades en otros espacios. El mismísimo CNE se contagió de alergia electoral, y así las elecciones de gobernadores que debieron realizarse en el año 2016 fueron atrasadas hasta finales de 2017, alargando un año entero el período legal de ejercicio de tales funciones.

El referendo revocatorio, convocado con seis meses de atraso, se encontró -como era de esperar- con mil obstáculos, y finalmente fue abandonado como opción de interés para la oposición.

Ante esta situación, la dirigencia opositora sigue planteando que todo les sale mal porque hay una dictadura en Venezuela.

 

Los dados de Jumanji

En Venezuela el imperio de la ley parece haber desaparecido y da la impresión de que el gobierno y la oposición se turnan los dados en un juego de Jumanji que tiene como escenario nuestro territorio. Hagamos un recuento:

El gobierno se declara socialista, pero permite la dilución de la capacidad de compra del ciudadano y favorece a las grandes empresas, otorgándoles dólares baratos para la compra de alimentos que luego venden caros.

Hay (o había hasta 2010) en la calle cuatro armas de fuego por cada 10 habitantes.

A pesar de un complejo proceso de depuración policial que tuvo lugar en 2010, muchos agentes policiales están involucrados en buena parte de los delitos que se cometen, como puede atestiguarse en videos tomados por celulares indiscretos.

Los productores de alimentos y, en general, toda empresa que transporte mercancías debe incluir en su presupuesto una partida oculta para pagar peajes (coimas, mordidas) en los puestos de la Guardia Nacional.

 

Matraca: cobro de peajes
Matraca: cobro de peajes

 

Familiares indirectos del presidente Maduro y la primera dama se ven involucrados en narcotráfico internacional, lo niegan públicamente y nadie reclama el que se haya ocultado la verdad.

El Banco Central de Venezuela (BCV) deja de ofrecer cifras de inflación y otros indicadores, y ni la Contraloría General, ni el Ministerio de Finanzas, ni la Fiscalía de la República exigen la publicación de tales cifras.

El presidente del BCV es objeto de robo en su casa vacacional, y se llevan 40 mil dólares en efectivo. Mientras tanto, el cupo para los ciudadanos comunes alcanza 0 dólares al año.

La ministra de Servicios Penitenciarios plantea en televisión que “ordenó a unos reclusos reducir a otros”, terminando éstos últimos fallecidos, y la Fiscalía no actuó contra ella. La Defensoría del Pueblo tampoco.

El precio del dólar es fijado a diario por una página web con servidores en el exterior y el Gobierno, lejos de unificar el precio de la divisa para detener la centrífuga, achaca el problema a una política monetaria que el Banco de la República de Colombia practica desde hace más de 12 años.

El ex candidato presidencial y Gobernador de Miranda, Henrique Capriles Radonsky es acusado públicamente por el presidente de ser un asesino, pero no se le abre un juicio ni se le acusa formalmente. La Contraloría General de la República tampoco reclama el abierto abandono de sus funciones como gobernador.

 

Creando realidades alternativas
Creando realidades alternativas

El vicepresidente de la Asamblea Nacional, Freddy Guevara, da ordenes directas a los guarimberos violentos para que cometan delitos de órden público y nadie lo aprehende.

Juan Requesens, dirigente opositor, solicita públicamente la intervención extranjera en el país y no se le acusa de traición a la Patria.

¿Esto puede llamarse dictadura o en realidad es un caos generalizado, una realidad cambiante e imprevisible al estilo Jumanji?

Lo que en realidad ocurre es que la impunidad se ha generalizado completamente. El imperio de la ley ha desaparecido y se impone la ley del más fuerte, o del más hábil. Mientras tanto, el pueblo vive intentando escapar del sistema caótico en que se ha convertido la cotidianidad: escasez de alimentos, salario inexistente, interrupción de la dinámica laboral y académica, así como del libre tránsito.

 

El pueblo se hunde en el caos
El pueblo se hunde en el caos

¿Cómo puede llamarse dictadura a un Gobierno que se refugia en la inacción cuando la oposición genera desórdenes tan graves como los que se han visto en los últimos 100 días?

El pueblo sigue intentando superar las cada vez más locas pruebas de un rally interminable y ahora mismo, en plena “dictadura” se le ofrecen dos elecciones en el mismo mes. Un plebiscito y una constituyente. Cada una a la medida de un grupo político en particular.

¿Cómo se puede decir que hay dictadura en un país que tendrá un plebiscito (simbólico y no vinculante, pero plebiscito) el 16 de julio, y una elección constituyente sólo 14 días más tarde?

La verdad, no, no estamos ante una dictadura, y no lo hemos estado en ningún momento desde el 14 de abril de 2002, por mucho que se hayan torcido las cosas, o la Fiscal diga que se ha vulnerado el hilo constitucional.

Lo que sí se mantiene es la máxima que Francisco de Miranda dejó para la historia, cuando Simón Bolívar lo apresó y entregó a las autoridades realistas: “bochinche, bochinche, esta gente sólo sabe hacer bochinche”.