//Dólar: termómetro de nuestro dolor de cabeza
Muchos bolívares, pocos dólares

Dólar: termómetro de nuestro dolor de cabeza

En Venezuela, país con 7% de población rural y una producción alimentaria insuficiente, el acceso al dólar para la importación de alimentos es pieza clave de la economía. Cuando el comandante Chávez llegó al poder en 1999, los banqueros, comerciantes y empresarios agrupados en Fedecámaras tenían ese asunto muy claro. Mucho más que el mismo presidente.

Ya en 1984 se había puesto en práctica un control de cambio, conocido como Recadi, del cual surgieron oscuras historias de corrupción que involucraban a cientos de funcionarios y por supuesto, a muchos empresarios. Hubo un sólo culpable: el “chinito” de Recadi.

 

Ho Fuk Wing, el "chino expiatorio" de Recadi
Ho Fuk Wing, el “chino expiatorio” de Recadi

 

Pero eso es historia antigua. Hace 15 años los empresarios, empeñados en derrumbar el proceso que recién se iniciaba, realizaron un sabotaje que paralizó la economía del país durante 63 días. El infructuoso paro petrolero de 2002-2003 fracasó, pero los operadores lograron extraer del país una cantidad cercana a 20 mil millones de dólares.

Este comportamiento fue un acto de guerra económica sin precedentes en la historia nacional, que justificó una medida extraordinaria: la instalación del control cambiario.

 

Dólar transitoriamente restringido

El Comandante Chávez no vaciló en implementar el control cambiario para evitar un nuevo desfalco a la nación. Lamentablemente su plan sólo funcionó (a medias) mientras él lo vigiló personalmente. En su momento se informó que tal control sería temporal, breve; pero han pasado quince años y ha estado vigente hasta hoy.

 

El dólar ha sido un arma terrible
El dólar ha sido un arma terrible

 

Su implementación fue, durante los primeros años, un acierto, dado que permitió impulsar y proteger la economía; pero poco a poco se convirtió en su peor enemigo al crear las condiciones para que los grupos de poder financiero, así como muchos funcionarios inescrupulosos, se aprovecharan de él.

Apareció la compraventa de dólares del mercado negro, cuya cotización solía ser el triple que el del dólar oficial. Esta ganancia fácil del 300% fue el principal motivo para que se desarrollase todo un sistema de mafias.

Una vez fallecido Chávez, los depredadores del fisco han estado en condiciones de actuar libremente, sin temor alguno a las represalias, a la aplicación de la Ley. La Fiscal General de la República, mucho antes de su distanciamiento del chavismo, ocultó el listado de las empresas involucradas en actos de corrupción “para proteger la dignidad de los empresarios”.

Entre las más conocidas formas de aprovechamiento del dólar oficial se cuentan:

  • Las empresas de maletín (que recibieron dólares para hacer importaciones o ejecutar proyectos que nunca se llevaron a cabo.
  • Los raspacupos: particulares que aprovechaban el cupo viajero para obtener dólares baratos y venderlos en el mercado paralelo, obteniendo ganancias.
  • Las importadoras inescrupulosas: empresas (no de maletín) que recibieron dólares para realizar importaciones pero en realidad los desviaron a otros fines, como venderlos en el mercado negro, para obtener más dólares gracias al tráfico de influencias.
  • Los funcionarios traficadores de influencias: de todos los niveles, peces gordos o simples secretarias, que cobraron jugosas comisiones para asegurarle el acceso a dólares a los empresarios reales, de maletín o a los raspacupos.

Todo ello fue posible debido fundamentalmente a la ausencia de políticas de transparencia que pudieron implementarse, como la automatización de la publicación de las asignaciones de dólares, por medio de un sistema informático.

 

Al cruzar la frontera aparecían estos carteles
Al cruzar la frontera aparecían estos carteles

El mercado paralelo floreció completamente. Nos preguntábamos en esos años cómo era posible que teniendo el gobierno todos los instrumentos para ello, no castigase a los raspacupos, a las mafias.

Si el gobierno tenía el control de las entradas y salidas de los ciudadanos al país, de la asignación de dólares a cada viajero y del gasto que cada uno hacía afuera. ¿Cómo es posible que no se haya apresado -o multado y confiscado bienes- a los cientos de miles de inescrupulosos que cada año aprovechaban el cupo sin salir del país, enviando sólo su tarjeta de crédito?

La cotización del dólar paralelo fue señalada por varios portales, y el gobierno nunca logró silenciarlos.

El desfalco se anunció impunemente
El desfalco se anunció impunemente

La clave del desastre fue una mezcla de abundancia e impunidad: mientras hubo suficientes dólares para cupos de compras electrónicas, cupos viajeros y subastas, el precio del paralelo mantuvo aproximadamente su relación de 3 a 1 sobre el oficial, pero nunca se hizo un esfuerzo real por acabar con el problema.

Dólar dipro: divisa VIP desde 2016

En marzo de 2016 el presidente Nicolás Maduro modificó el control de cambio, creando dos tipos de cambio legales para comprar dólares. El Dipro a Bs 10 por dólar, y el Dicom a Bs 206 como valor inicial, que luego fluctuaría en un sistema de subastas.

Ya en ese momento se veía un grave problema: el Dicom era 2000% más caro que el Dipro. Si los sistemas anteriores habían propiciado enriquecimiento ilícito con un diferencial de 3 a 1 (Dolar Today vs Cadivi) o de 8 a 1 (Sicad II vs Cadivi), un diferencial de 20 a 1 tendría que abrir muchas agallas.

De acuerdo con el Gobierno, el 90% de las divisas liquidadas responden al Dipro que, recordemos, es exclusivamente para la adquisición de alimentos.

Así fue la Hora Cero hace 15 años
Así fue la Hora Cero hace 15 años

El levantamiento del control de cambio provocaría, indudablemente, la repetición del paro de 2002- 2003. De hecho, aún sin el levantamiento de la medida, la oposición ha llamado a un plebiscito el 16 de julio, tras cuyos resultados (sean cuales fueren) habrá una Hora Cero; es decir, un paro controlado, porque sólo duraría 14 días, dado que su fin es impedir la constituyente.

Lo cierto es que hoy, 12 meses más tarde, el precio del dólar no ha podido controlarse. En mayo escribimos acerca de este tema y el paralelo acababa de pasar los 6 mil bolívares. Dos meses más tarde va por 8 mil 500 bolívares. Ha aumentado más del 40%.

El dólar Dicom, cuyas subastas se reactivaron en junio, pasó de 700 bolívares a 2700; es decir, su precio se cuadruplicó en dos meses.

Por su parte, la asignación de dólares Dipro sigue siendo un misterio y mientras tanto, el país funciona a media máquina, esperando el impacto de la Hora Cero y la salvación mágica de la constituyente.