//Petros: ¿una nueva emisión de deuda?

Petros: ¿una nueva emisión de deuda?

La creación de los petros le ha puesto la cabeza patas arriba a más de uno. ¿Criptomoneda o bono petrolero? ¿A dónde apunta esta nueva estrategia?

Ocurre que en Venezuela la gente busca desesperadamente cualquier forma de obtener divisas, porque el bolívar pierde valor día a día, y no vale la pena ganar en una moneda que sólo garantiza la ruina. Nadie quiere tener bolívares y todos quieren tener dólares.

 

 

Hay cientos de criptomonedas
Hay cientos de criptomonedas

 

Los que nunca se han enfrentado al mercado de criptomonedas se encuentran con un laberinto de conceptos que les dificulta enormemente distinguir entre bitcoins, blockchain, petros, criptomonedas y otras ideas básicas.

Nuestra misión no es aclarar eso, porque no somos expertos en economía ni en monedas digitales, pero trataremos de acercar un tema tan complicado al público.

En nuestra entrega anterior acerca del petro, aún no se había informado acerca de los mecanismos para obtener la criptomoneda venezolana y, en cambio, nos llamaba la atención la vocación monetarista de ese instrumento que, en vez de consolidar su valor por medio de un mecanismo de oferta y demanda, planteaba tener respaldo en el petróleo y oro venezolanos.

Ahora ya se han aclarado algunas cosas y podemos avanzar un poco más en el análisis. Asumiremos que nuestros lectores conocen la situación que genera en Venezuela la página Dolar Today. Si no, pueden leerlo AQUÍ.

El Gobierno venezolano se ha planteado quitarle el poder al dólar (y a la página de marras), emitiendo la primera criptomoneda perteneciente a un estado nacional, ya que el criptorublo (de Rusia) aún no se ha emitido.

La tecnología detrás de las criptomonedas.

Todas las criptomonedas, que son más de 700 en todo el planeta, tienen como punto en común que están encriptadas; es decir, que los códigos informáticos que las conforman y a través de las cuales se manejan son increíblemente complejos, lo cual intenta evitar que ciertos geniecillos de la informática desfalquen a sus poseedores.

 

La minería define a la mayoría de las criptomonedas
La minería define a la mayoría de las criptomonedas

También ocurre que una gruesa mayoría de las criptomonedas son minables; es decir, pueden minarse, un proceso que consiste en buscar por toda la red ciertas cadenas de códigos. La minería digital es una actividad muy exigente, no sólo en materia de conocimientos, sino también en recursos de red y en equipos de computación de muy alto rendimiento, que además suelen tener una vida útil corta debido a su uso intensivo.

La más importante de las criptomonedas es el Bitcoin, pero como ya hemos dicho, existen muchas más. Lo que distingue al Bitcoin de sus similares es que ya es reconocida como una moneda válida por los gobiernos de varios países.

Al igual que el dólar, el peso colombiano o el bolívar, el bitcoin, el dash, los petros son simplemente medidas de riqueza y su utilidad depende de la demanda que la gente haga de ella. Es decir, las monedas, digitales o no, adquieren valor si la gente las quiere tener; si no, pierden valor.

 

El bolívar pierde valor minuto a minuto
El bolívar pierde valor minuto a minuto

 

¿Recuerdan que dijimos que nadie quiere tener bolívares? Eso es a la vez causa y consecuencia de la devaluación y la inflación que asola al país. La confianza en un signo monetario es fundamental, especialmente ahora que las monedas no se hacen de oro ni de plata. Ahora las monedas son papeles, e incluso papeles electrónicos.

En ese aspecto, las criptomonedas son idénticas a cualquier otra transferencia electrónica. En la mayoría de los trabajos a la gente no se le entrega un fajo de billetes, sino que se le deposita una cantidad en su cuenta corriente. Eso no significa que vino un señor a la empresa y se llevó los billetes al banco para luego entregárselos a los trabajadores. Todo esa operación se efectúa electrónicamente.

 

¿Por qué los Petros son distintos?

Las criptomonedas suelen ser difíciles de rastrear; por eso algunas de ellas son utilizadas de manera inescrupulosa en operaciones ilícitas. En nuestra entrada anterior recordábamos que hubo gente a la que apresaron por dedicarse a la criptominería, sin que entonces se conocieran los cargos en su contra.

Ahora el gobierno anunció la creación de una Superintendencia de la Criptomoneda en la que deberán registrarse quienes deseen minar o adquirir estos bienes.

Es decir que el gobierno desea saber

  1. Quién tiene acceso a divisas (incluso electrónicas)
  2. Quién tiene equipos informáticos de alta gama capaces de hacer criptominería
  3. Quién mantiene un enlace directo con la economía externa a Venezuela.

La intención es obtener una moneda venezolana que no se devalúe a la velocidad que lo hace el bolívar; y para ello Maduro ha asignado un bloque de la faja petrolífera como respaldo de los petros recién emitidos. Además, ha anunciado que ese respaldo se acompaña con parte del oro de la nación.

 

Un bloque de esta faja es el respaldo del petro /Pdvsa
Un bloque de esta faja es el respaldo del petro /Pdvsa

 

La primera (no sabemos si habrá más) emisión de petros consta de 100 millones, equivalentes a 5.342 millones de barriles de crudo. Pero el petro no será una moneda minable, sino que se asignará por subasta, mecanismo mediante el cual se determinará su precio. Allí entra un mecanismo de oferta y demanda que puede hacer crecer la inversión inicial o hundir al inversionista.

De modo que el petro es rastreable y más aún, el Estado mantendrá un registro de quienes tienen petros. Aún no se han establecido las condiciones para la billetera virtual en la que se depositará este activo, pero es de suponer que estará también bajo el control del Estado.

 

¿Entonces qué son los petros?

 

Si apartamos por un momento la denominación de criptomoneda que el gobierno le ha dado al petro, veremos que en realidad se trata de un bono de la nación de formato mixto (con respaldo en oro y petróleo) y sin fecha de caducidad determinada. O sea, un bono más de Pdvsa.

 

El petróleo sigue en la base del modelo
El petróleo sigue en la base del modelo

 

Los bonos de la nación, bonos de Pdvsa y otros papeles emitidos con respaldo en el tesoro nacional son formas de endeudamiento similares a los que acude cualquier país cuando requiere obtener nuevos recursos.

A diferencia de estos papeles, cuyo rendimiento y fecha de caducidad suelen ser establecidas previamente, el petro, por ser una moneda, debería cotizarse en un mercado y poder cambiarse libremente por divisas en cualquier momento.

Pero ¿si las adquisiciones y canjes de petros terminan siendo regulados por la Superintendencia de la Criptomoneda, como se evitará que los grupos corruptos las asignen a sus favoritos, una vez más?. Por otra parte. ¿Cómo competirá esto con el dólar y cómo contribuirá al fortalecimiento de la economía?

Aún hay muchas dudas que despejar y lamentablemente la información alrededor de este nuevo instrumento de financiación es muy escueta. Por lo pronto, se ha anunciado que el gobierno portugués hará una inversión en petros. Pero también se anunció que el gobierno portugués había retenido unos perniles, así que al gobierno no se le puede creer lo que dice.

Y he ahí el nudo del problema: lo que se ha perdido es la confianza, y una moneda, digital o física, necesita que la gente confíe en ella. Si no, acaba devaluándose. ¿Quo vadis, bolívar fuerte?

Pero supongamos que la emisión es exitosa y el gobierno obtiene unos millardos de dólares. ¿Cuánto de esa inversión llegará al bolsillo de los venezolanos?